Las decisiones
El miedo a lo que no se ve
En México venimos con la cultura de la tierra: lo que se toca, existe; lo que vive en una pantalla, da miedo. Por eso mucha gente prefiere un crédito hipotecario con intereses de veinte años antes que un fondo indexado que no puede abrazar.
El costo de ese miedo es medible. El dinero estacionado en lo tangible por comodidad emocional deja de multiplicarse donde históricamente más ha crecido: las mejores empresas del mundo.
El antídoto no es un sermón, es un número concreto. Cuando ves cuánto necesitas, cuánto te cuesta esperar y cuánto se come la inflación, la abstracción se vuelve tan real como cualquier ladrillo. Para eso existe la calculadora.
Redactado en agosto de 2026. Las cifras de ley y los valores oficiales que aparezcan aquí corresponden a esa fecha.
